Igual que las respuestas que busca,
Glauca es ambigua.
Nace del fondo y en el fondo.

Glauca dice :¿Por Qué?

Ad Hoc

miércoles, 21 de julio de 2010

Puedo confiartelo; Fui sirena


- Fui sirena – pronuncia temerosa junto a la oreja adorada -… ¿Me oyes? Fui sirena.

No puede callarlo. ¡Es la vida que está viviendo! Imposible no gritarla. Ahram vuelve la cabeza sobre la almohada. ¡Qué cerca le quedan esos ojos glaucos, ahora claros y profundos!


- Necesito que lo sepas, darte todo lo que soy… Sirena de verdad, en la mar, con mi cola de pez… Luego me hice mujer – concluye con un suspiro.


Ya está, es irremediable. ¿Ha hecho bien? Trata de interpretar la expresión de ese rostro, a contraluz de la ventanita. El Hombre al principio sólo había recogido en su oído la miel de la voz. Ahora ha captado el sentido y reacciona en tono alerta, incrédulo. – ¿Cómo has dicho?
Aún podría ella echarlo a broma. Pero ni se le ocurre. Rápidamente, en pocas palabras, explica que lo había olvidado, que por eso no sabía de su infancia, pues no la tuvo. El hombre se incorpora sobre el codo, inclinado hacia el cuerpo tendido a su lado. Clava la mirada en esos ojos, ahora un poco asustados, implorantes. El pecho viril se acerca y oprime suavemente el seno derecho; la boca bajo el bigote desciende a los labios desnudos, se demora en ellos un cálido instante, sin penetrar con la lengua, solamente rozando con ternura:


- En ti todo es posible… Tenía que ser así.


Ella teme que él lo tome todavía en sentido figurado. Insiste, aporta detalles: el tiburón y las morenas respetándola, su marca a fuego y sus cicatrices desapareciendo, sus aciertos en la mar, su resistencia bajo el agua… El hombre siente verdaderas sus palabras; no duda de que ella está convencida. ¡Pero es tan increíble! Acepta las palabras aunque lo prudente será seguir averiguando.


- ¿Por qué dejaste de serlo? ¿Te castigaron los dioses? – ¡No, se lo pedí a Afrodita y me lo concedió! Conocí a los hombres viéndoles coger coral, supe cómo eran, descubrí que ellos vivían, vivían más que yo, y preferí ser mujer… -baja la voz, acerca su boca al hombre -. Les vi amándose, como nosotros anoche, como hace un rato. Quise vivir ese amor. ¡Y por fin lo he logrado! ¡Ahora! ¡Con tu amor único me has hecho recordar!
El hombre piensa en quienes la gozaron antes y ella se da cuenta por la incertidumbre en los ojos que la miran. Protesta:


- ¡No pienses en otros; nunca fue como ahora! Si hubiera sido así, yo hubiera recordado mucho antes. ¿Comprendes? ¿O crees que mentía cuando te decía haber olvidado mi pasado? Ahram está seguro de que en eso no mentía. Sonríe:


- Olvidaste, estoy seguro… Así que hija del mar… Ya decía yo que tu pelo no es griego. Bashir tuvo buen ojo… ¿Lo sabe él o alguien?


- ¿Cómo va a saberlo? ¡Si acabo de descubrirlo en tus brazos! ¿Es que no me crees?… Sólo tú has vencido el olvido… ¿Sabes? Dudé en decírtelo. Tenía miedo de que la revelación me costara un castigo de la diosa: morir, o volver a sirena, que dejasese de amarme, que me mirases con asco…no sé… Lo terrible sería quedarme sin ti… Pero he hablado y no ha pasado nada. ¡Seguimos juntos! ¡Oh, Ahram, Ahram! ¡Qué feliz soy!


Impulsivamente le abraza, se aprieta a su cuerpo, mientras continúa:

- Era preciso esto, que llegases tú… Nadie más venció el olvido. Contigo ha sido como cuando rogué a Afrodita: la vida revelada, torrencial… No sé cómo decirlo. Nadie me elevó hasta el Momento, ni aún Uruk el guerrero, siendo de tu estilo… Sólo tú me has mecido como las olas, me has arrebatado como el huracán, me has anegado como el océano… ¡Ahram, Ahram…!


Su cuerpo abrazante revive, mientras habla, el Instante en que fue como si él la cogiese en alto, alzándola en triunfo sobre un escudo, triunfo de los dos: cuando ella estaba allá arriba, en la cumbre, bajo el peso del hombre y su aliento de fuego y su mordisco, como en la cima de las montañas heladas, donde la nieve quema y el sol ciega. El hombre percibe el estremecimiento voluptuoso y lo comparte:


- Te creo. Sólo siendo inmortal, siendo una diosa, podías darme lo que me has dado.


- No es por ser diosa; dejé de serlo – se distancia ella un poco, empeñada en ser comprendida -. Al contrario, te di tanto por ser mujer. Los dioses no viven; sólo existen. Y yo quería vivir, y en ti estoy viva. Por poco que dure. Ahora estoy viva. Ahora.


- Ahora puedo confesarte algo, yo también: sí, me impresionabas, me inquietabas. Con tu magia…


- ¡No hay magia! O si?


- Ahora me convenzo. Con tu extraño ser y tus ojos marinos. Ahora me lo explico, me obsesionabas… ¡No pude resistir a tanto imán! Ella sonríe. Un suave júbilo la invade al notar que ya puede jugar con él.

La Vieja Sirena - 12. Vivir en el Tiempo – José Luis Sampedro

sábado, 3 de julio de 2010

¿Quien no necesita un director de Circo?

Es breve la entrada de hoy. Es así porque creo que no tiene mucha reflexión ni mucha dedicación. Necesitamos alguien que nos vea. Que sepa mirarnos. Que nos ayude a sacarnos partido y crea en nostors más que nosotros mismos. El trabajo, el riesgo, las penas y las alegrias son sólo nuestras, pero su ayuda, sin su magnifica ayuda, muchos nos perderíamos. Gracias. Sinceramente gracias.

Visionen el siguiente video, por favor, y agarren clinex

http://www.youtube.com/watch?v=ZF5M_BjLg8w

miércoles, 16 de junio de 2010

Sobre CHISMES y RUMORES



Se entiende que la forma de difusión de informes y comunicaciones suculentas, esencialmente es el RUMOR .Comunicación ésta que parte de un punto específico y que se va desplazando de persona a persona transmitiendo un mensaje sin malicia implícita, aunque puede contenerla, pero que carece de veracidad comprobada.

El rumor puede ser estrategia artera y manipuladora, ya que como carece de veracidad establecida, conduce a la desinformación.

Los políticos y los estrategas militares abusan de esta forma de comunicación. Como igualmente lo hacen las iglesias constituidas, los que mercadean efectos de calidad cuestionable, los que prometen lo que no pueden cumplir, y los padres cuando se presentan a sus hijos como dechados de las rectitudes morales de las que carecen --- todos usan el rumor --- o su hermanastra, la mentira.

A pesar de ser informal o de no tener un origen claro, el rumor cautiva porque nos proporciona una manera concreta de comprender al mundo. El rumor constituye un mecanismo con el que se trata de edificar una realidad ficticia como si ésta fuese la cierta.

Los rumores son tan viejos como la humanidad y el lenguaje, y su propagación, como si fueran noticias verdaderas, son tan antiguos como la civilización


Hablemos de los CHISMES que son informaciones que deforman, que tienen un ciclo similar a los rumores: nacen, como si fueran un ser vivo, se desarrollan y mueren. Incluso pueden reencarnar, con nuevos bríos o hasta en nuevos cuerpos.
Para mí, el chisme consiste en un comentario infundado generalmente constituido por una serie de mentiras que tal vez llegarán a perjudicar a uno o varios individuos, dependiendo de la intención de quien, o quienes, lo genera.
De cualquier manera, el chisme es una forma de comunicación que está vigente, y que puede ir desde una simple crítica hasta la invención de toda una historia en torno a un sujeto determinado. O sea, se juega también a intentar cambiar la realidad.

¿Cuántas veces escuchamos y repetimos chismes? Según la Real Academia de la Lengua Española, la palabra chisme significa: noticia verdadera o falsa, o comentario con que generalmente se pretende indisponer a unas personas con otras o se murmura de alguna. Quiere decir que tan solo la intensión de indisponer a una persona con otra es un chisme, aunque sea cierto lo que se está escuchando o diciendo.

La Palabra dice que: ”El hombre perverso levanta contienda, y el chismoso aparta a los mejores amigos”. -Proverbios 16:28

Por lo tanto, no malgastemos nuestro tiempo escuchando o repitiendo chismes. En cambio utilicemos el tiempo para enriquecer nuestro conocimiento, y alcanzar la madurez y sabiduría que necesitamos. Amigos, las palabras son poderosas, usémoslas para construir no para destruir y seamos Cristianos en todo momento.
ADEMÁS SEÑORES ... EXISTEN MULTIPLES FORMAS DE VIDA, DE PACTOS, DE RELACIONES Y AMISTADES.
Y DIGO YO.....¿¿¿A QUIEN LE IMPORTA????

jueves, 10 de junio de 2010

Cerrando Circulos




CERRANDO CIRCULOS

Siempre es preciso saber cuándo se acaba una etapa de la vida. Sí insistes en permanecer en ella más allá del tiempo necesario, pierdes la alegría y el sentido del resto. Cerrando círculos, o cerrando puertas, o cerrando capítulos, como quieras llamarlo. Lo importante es poder cerrarlos, y dejar ir momentos de la vida que se van clausurando.


¿Terminó tu trabajo?, ¿Se acabó tu relación?, ¿Ya no vives más en esa casa?, ¿Debes irte de viaje?, ¿La relación se acabó? Puedes pasarte mucho tiempo de tu presente "revolcándote" en los porqués, en devolver el cassette y tratar de entender por qué sucedió tal o cual hecho.


El desgaste va a ser infinito, porque en la vida, tú, yo, tu amigo, tus hijos, tus hermanos, todos y todas estamos encaminados hacia ir cerrando capítulos, ir dando vuelta a la hoja, a terminar con etapas, o con momentos de la vida y seguir adelante.


No podemos estar en el presente añorando el pasado. Ni siquiera preguntándonos porqué. Lo que sucedió, sucedió, y hay que soltarlo, hay que desprenderse. No podemos ser niños eternos, ni adolescentes tardíos, ni empleados de empresas inexistentes, ni tener vínculos con quien no quiere estar vinculado a nosotros.

¡Los hechos pasan y hay que dejarlos ir! Por eso, a veces es tan importante destruir recuerdos, regalar presentes, cambiar de casa, romper papeles, tirar documentos, y vender o regalar libros.

Los cambios externos pueden simbolizar procesos interiores de superación. Dejar ir, soltar, desprenderse. En la vida nadie juega con las cartas marcadas, y hay que aprender a perder y a ganar. Hay que dejar ir, hay que dar vuelta a la hoja, hay que vivir sólo lo que tenemos en el presente.

El pasado ya pasó. No esperes que te lo devuelvan, no esperes que te reconozcan, no esperes que alguna vez se den cuenta de quién eres tú. Suelta el resentimiento. El prender "tu televisor personal" para darle y darle al asunto, lo único que consigue es dañarte mentalmente, envenenarte, y amargarte.


La vida está para adelante, nunca para atrás. Si andas por la vida dejando "puertas abiertas", por si acaso, nunca podrás desprenderte ni vivir lo de hoy con satisfacción. ¿Noviazgos o amistades que no clausuran?, ¿Posibilidades de regresar? (¿a qué?), ¿Necesidad de aclaraciones?, ¿Palabras que no se dijeron?, ¿Silencios que lo invadieron? Si puedes enfrentarlos ya y ahora, hazlo, si no, déjalos ir, cierra capítulos. Dite a ti mismo que no, que no vuelven. Pero no por orgullo ni soberbia, sino, porque tú ya no encajas allí en ese lugar, en ese corazón, en esa habitación, en esa casa, en esa oficina, en ese oficio.

Tú ya no eres el mismo que fuiste hace dos días, hace tres meses, hace un año. Por lo tanto, no hay nada a qué volver. Cierra la puerta, da vuelta a la hoja, cierra el círculo. Ni tú serás el mismo, ni el entorno al que regresas será igual, porque en la vida nada se queda quieto, nada es estático. Es salud mental, amor por ti mismo, desprender lo que ya no está en tu vida.

Recuerda que nada ni nadie es indispensable. Ni una persona, ni un lugar, ni un trabajo. Nada es vital para vivir porque cuando tú viniste a este mundo, llegaste sin ese adhesivo. Por lo tanto, es costumbre vivir pegado a él, y es un trabajo personal aprender a vivir sin él, sin el adhesivo humano o físico que hoy te duele dejar ir.

Es un proceso de aprender a desprenderse y, humanamente se puede lograr, porque te repito: nada ni nadie nos es indispensable. Sólo es costumbre, apego, necesidad. Pero cierra, clausura, limpia, tira, oxigena, despréndete, sacúdete, suéltate.

Hay muchas palabras para significar salud mental y cualquiera que sea la que escojas, te ayudará definitivamente a seguir para adelante con tranquilidad. Esa es la Vida!

martes, 1 de junio de 2010

A Todos y Todas:



A Todo y toda, todos y todas, bichos y bichas, amebos y amebas:

Comprendo perfectamente, que no podáis resistiros a entrar en este fabuloso Blog, que es el mío, lleno a reventar, de contenidos sumamente originales, excelente redacción e impoluta ortografía. Lo comprendo. Calma..calma… lo se.. También, entiendo que la tentación de dejar comentarios en él resulte del todo irresistible, casi tanto como estei estupendo blog.
Peeero…y ya vamos en serio:
En las últimas entradas, sucede que lo que en un principio me podía divertir, ya me empieza a enfadar. Me explico amables lectores/as..(Qué cansado es ser tan correcto¡)
En primer lugar, insisto en lo que he dicho en otras ocasiones y es que acepto, respeto y agradezco casi cualquier comentario que en él dejéis. Primero por el tiempo que me dedicáis y segundo por la ayuda que me prestáis con vuestros comentarios. Esto es muy importante para mí.
Pero observo que estos comentarios están dejando de ser constructivos para convertirse en un absurdo pique entre anónimos, críticos y demás perdiendo por tanto el sentido que en mi humilde opinión, tiene dejarlos en un blog.
Ciertamente, pienso que debieran existir comentarios de todo tipo. Positivos y negativos. Eso ayuda mucho a la redactora, en este caso; yo. Y de este modo apoyo la idea de un visitante. Pero también es cierto, que los positivos son agradables de oír, y pueden ser sinceros. O...eso quisiera creer yo. No considero que por el mero hecho de ser amables mientan o “babeen”. También reconozco que en ocasiones, esos comentarios positivos han conseguido que me anime, que no decaiga y vuelva escribir un relato. Mejor o peor, pero a escribirlo y eso es mucho. Por ello deseo volver a dar las gracias de todo corazón. A veces uno tiene la tentación de abandonar, porque querido Critico… no hay nadie más critico conmigo misma que yo. Sé lo que escribo y como lo escribo. Soy consciente de mi medianía y en ocasiones vulgaridad, pero si a alguien le gusta, me doy por satisfecha. No piensen ustedes que los halagos me hacen volar y alejarme de la realidad. Ni por asomo.
Y tampoco crean ustedes que con esto doy a entender que solo agradezca los halagos...No¡¡¡ Las críticas son interesantes siempre que no falten al respeto de nadie, ni elucubren fantasías, ni denigren los comentarios de los demás. Es fácil creer que se escribe pensando en alguien, comentado una circunstancia, haciendo referencia a un hecho.. pero yo quiero dejar bien claro que aunque en todo hay parte de mi, todo puede ser fantasía. No piensen que voy a revelarles mis secretos ahora¡¡ JA
Así que, por favor, tomensen esta entrada como una petición de templanza, y sobre todo como una expresión de agradecimiento.

sábado, 29 de mayo de 2010

Uououou y granadina con hielo.

Imagina la escena querido amigo:



Cansada, la limpiadora de los vestuarios da las últimas pasadas a las instalaciones ya vacías a esas a horas con la vieja fregona, antes de marcharse finalmente, con toda probabilidad, a poner los pies en alto. Es sábado...!que menos ¡ , piensa ella. Aunque la tarde, benigna , acompaña y tal vez, no este de más, darse un paseo con su novio.
De pronto, la sorprende lo que parece ser una risa suave y picarona. Estaba casi segura de que ya no había nadie, pero no hay duda de que de las duchas femeninas proviene una divertida risa.
Prudente, se acerca a la puerta y comprueba que no hay nadie en los vestuarios así que asoma la cabeza por la puerta de las duchas, donde contempla un tanto asombrada, a una mujer con la cabeza sujeta por las manos, con los ojos cerrados, baja el agua y aun con una sonrisa en los labios.
La limpiadora debe estar de buen humor porque casi se resiste a interrumpir a la chica en sus risueños pensamientos.
La mira una vez mas, siente curiosidad y se retira discretamente dejándola terminar.

Justo entonces, la chica cree que ha oído unas pisadas y abre los ojos mirando a su alrededor. No hay nadie.
Sube la temperatura del agua y se vuelve de espaldas para terminar de enjuagarse el pelo recreandose de nuevo , en el placer y en el descanso que siente su cuerpo entumecido, después de media hora surrealista en una piscina olímpica de agua templada con el sol de tarde filtrándose por el final de las calles centrales y donde tan solo se oía su respiración, el golpear de su corazón frenético y un dulce y rítmico chapoteo.
Aun lleva prendida de la muñeca una espantosa pulsera de cristales de colores que ha encontrado en el fondo de la piscina. Suele ocurrirle. No es ninguna novedad, pero añade un punto más de extrañeza a esta tarde de color albaricoque que comienza a sonar a olas de mar.
Otro más, porque casi se cae de las sandalias cuando al salir del agua, ve unas letras enormes impresas en un bolsillo lateral de la mochila del salvavidas; ARCADIA.

Termina de secarse. Con parsimonia.¿Que sensación no tener prisa ¡ Ha decidido no tenerla esta tarde que se va a dedicar .No podría ser de otro modo. La cabeza la lleva embotada y el alma le arde.
El cosquilleo del agua fría resbalando por la espalda le arranca otra risa, y vuelve a imaginar que cuando ella dentro de un ratito, ande por el salón de su casa con el pelo envuelto en una toalla, escuchando los acordes de Diana Krall y con una granadina con hielo en la mano, en otra habitación, lejos de allí, donde un bebe duerme y unos amigos toman unas cervezas, un personajillo de ridículos ricitos, canta por televisión la dichosa cancioncilla del ouououo,…
E imagina que tal vez, quizás, a alguno de los que rien y conversan en esa habitación le apetezca durante el tercer gritito eurovisivo escaparse a bordo de la nave hacia mundos donde reine el silencio azul marino y las sirenas saluden a tu paso.

sábado, 15 de mayo de 2010

Relatonº 8. Felinas



Levantaba su cabeza de cómics manga de la almohada color marrón y lo primero que demandaba todas las mañanas, todas las que pasé con ella, era su desayuno. .El desayuno era suyo.Era su demanda.Su imperiosa demanda. Consentida, su capricho era dispuesto todas las mañanas. Rápido, reclamaba su aniñada e irresistible voz de caramelo. Lo devoraba con más apetito si cabe, que cualquier otra comida del día, excepto la de después de la siesta.

Siesta con S.Con muchas S. Liquidas, pero ..no demasiado, espesas pero.. fluidas...

Siestas,
Devorábamos Siestas

Sus enormes ojos, siempre brillantes , incluso ahora en mi memoria, mutaban caprichosos según tu antojo. Con curiosidad me complacía enormemente observarlos, intentando casi siempre en vano, pero esperanzada, inmiscuirme en tu ánimo, abrirme paso hasta tu alma, constantemente oculta para mí, con el oscuro, aunque admitido deseo de poseerla .

Limpios en las frescas mañana, curiosos durante tus complejos días, ardientes por las húmedas tardes, soñadores de imposibles en las breves noches, e insomnes en las negras madrugadas,.. eran una fuente inagotable donde beber. Beber de ti.

Cuando llegaban,.. las tardes, eran un paraíso en llamas.

Comenzaban siempre cuando Serpenteando despertabas de tus 15 minutos de evasión que te permitías disciplinada, todos los días y con la voz, aun gomosa, reclamabas dulce pero firmemente mi presencia. Prestos, los segundos se escapaban entre mis pies torpes, al ir a tu encuentro.


Te encontraba allí, desnuda, blanquísima, febril, blanda y perfumada en ti misma. Ninguna delicia se te asemejaba. Nada había que pudiera en ese momento arrancarme del imán que era tu piel. Con las pupilas dilatadas, posaba mi mirada con descaro, en tu pecho que, acompasado al ritmo continuo de las olas que se oían a lo lejos, se elevaba tembloroso, junto a tu casi imperceptible respiración. Tan honda.. como si procediese del pozo sin fin que riega la siembra.
Como tierra negra y fértil, joven, despejada, después de su barbecho, buscabas el riego, el sol, la mano fuerte y decidida del hombre entrar en ella, en ti, sabiamente. Encontrabas al instante en cambio y sin desagrado, la mía con facilidad y, con los ojos aun cerrados, la dirirgias hacia tus deseos aderezándo el gesto con tu sonrisa de frambuesa pícara


Como si tu piel no rozase la sabana, te contoneabas con premeditada provocación, , deslizándote por ella sin esfuerzo, invitando y anulando la invitación una y otra vez, con la única intención de volverme aun más loca tras tu busca. Y te buscaba.Te buscaba con la boca ansiosa, te buscaba con las manos trémulas. Y, misericordiosa me otorgabas en cada vez , un trozo de tu blanco cuerpo; tu estrecha y huesuda cadera, dos segundos, un hombro con sabor a manzana, tres, el tobillo insultante, picante,.. Y... te apartabas. Tu risa; una malvadísima y gorgojeante carcajada elevaba tu soberbia barbilla con deleite, hasta la altura de mi boca, hecha agua fina por ti. Tus piernas enredadas entre mis brazos, mis brazos enrededados entre tus piernas, iban y venían multiplicándose en número y llevando al límite mí ya desbocado deseo.

Generosa, permitías un descanso a mi labios hinchados y ebrios de tanto besarte y, como si parases conscientemente el reloj, te acercabas a mi … despacio,… muy…despacio, más de lo que cordura alguna puede soportar.Rozabas… suave…muy suave… con tu aliento fresco primero, y… mas tarde,… mucho mas tarde… con tus labios,… los míos, que parecían alimentarse de ti reuniendo fuerzas nuevamente.
Bruscamente, con un calculado gesto fruto de la impaciencia, inmovilicé tus brazos largos, como mi espera, sujetándote con una furia que nacía de mi vientre y, montandote, te miré,.. te miré con deseo... Tu rostro, inmutable, no mostraba sorpresa.Tu risa se deslizaba por mi nuca erizandome la piel e, irónica, no desaparecía, de tus hermosos ojos achinados. Esos ojos, tus ojos enormes se abrian entonces, impactándome como dos meteoritos de fuego, para siempre.

Miraban con desafío, haciendo crecer en mi interior una hoguera de vanidad y lujuria insuperable.


Te dejabas devorar deliciosa, como hacías con tu desayuno. Te dejabas Mercer, te dejaste caer, te disolvistecomo miel entre mis caderas, entre mis brazos, abriendo sin pudor las torneadas piernas, abriendo de nuevo hambrienta la boca, abriendo los brazos, invitándome si reservas, a olerte, a saborearte, a entrar y salir de ti sin limites.
Y sin límites, sin ningún límite me hacías hervir de placer.
Malvada y femenina, buscabas lo que tú ya tenias después, y sin límites, sin límites, ardías en placer.


Felinas, enzarzadas, con la locura aún visible en las mejillas, con la sangrienta laca de uñas en la piel de la otra, caíamos, cesabamos la lucha, finalmente agotadas después de bailar tumbadas por nuestro tatami particular. Caiamos agradecidas en otra breve siesta de otros 15 minutos. Minutos en los que tu boca entreavierta sujetaba mis parpados tendentes al sueño.



Asi fueron, asi deseo recordar todas las siestas de aquel caluroso verano donde como en mis sueños adolescentes, la luz naranja de la tarde andaluza y salada, se colaba curiosa, por las rendijas de la persiana que nunca cerrabamos completamente, pintando de oro nuestra piel y nuestros sueños.


Dicen que la perfección solo se alcanza una vez. Nosotras desafiandola, la alcanzamos muchas.Creo que enfadada, se vengó rehuyendonos.

Como el verano, tu estancia a mi lado fue corta, aunque intensa. Y prometiendo volver con la estación, abandonaste nuestra sala de baile.

Durante los inviernos cuento los dias para que de nuevo mi piel se tiña de oro. Pero como si de un nuevo y apocaliptico mundo se tratase, las nubes ya no se alejan de la tierra.

Con fe, permanezco esperando ,siempre esperando, que Persefone sea de nuevo devuelta por Hades a la tierra y pida con un ramo de espliego en la boca, su desayuno.